En la penumbra de un departamento porteño, un monitor ilumina el remordimiento de un hijo que nunca logró comprender el silencio de su padre. Para Marcos, desarrollar el algoritmo SubVoz significa enfrentarse a un legado que parecía condenado a desaparecer para siempre.
En San Andrés, los ladridos siguen un orden que la ciudad ha olvidado. Junto a Alicia, una veterinaria que escucha lo que otros ignoran, Marcos descubrirá que el verdadero ruido no proviene de las calles, sino de aquello que las personas callan. Entre ciencia, memoria y redención, esta novela invita a recorrer un camino donde escuchar puede cambiarlo todo.
¿Logrará Marcos encontrar la respuesta oculta en las frecuencias del silencio antes de que el pasado vuelva a imponerse? ¿El legado de su abuelo está listo para ser escuchado?